SANTO DOMINGO.– La odontóloga Loida Díaz Lima, de 37 años, y sus dos hijos, de 12 y 7 años, resultaron con quemaduras graves tras una explosión ocurrida en el apartamento al que se habían mudado menos de 24 horas antes, en el residencial Andares del Mirador, ubicado en el kilómetro 7 de la avenida Independencia.
Según relató una hermana de Loida, la familia se había mudado durante la tarde del jueves y fue la mañana del viernes cuando recibió una llamada de un vecino que le informó sobre el accidente. Al llegar al residencial, encontró varias unidades del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911y posteriormente vio a su hermana y sus dos sobrinos con quemaduras desde los pies hasta la cabeza.
De acuerdo con el testimonio familiar, uno de los menores le explicó que la explosión se produjo cuando intentaba conectar un bebedero de agua. El estruendo fue tan fuerte que, según los vecinos, estremeció el edificio y otras viviendas cercanas.
La familiar indicó que, durante las primeras indagatorias, observaron que algunas tuberías destinadas a instalaciones de gas estaban sin tapa. Explicó que en el apartamento no tenían lavadora de gas ni calentador, por lo que cuestionan las condiciones en que fue entregada la vivienda.
Ante lo ocurrido, los parientes denunciaron presuntas negligencias en las condiciones de seguridad del apartamento y exigieron a la empresa responsable del proyecto una explicación sustentada en evidencias que permita establecer qué provocó la explosión.
En cuanto al estado de salud, Loida Díaz Lima permanece ingresada en el Hospital Luis Eduardo Aybar, mientras que sus dos hijos, Evans y Ellen, se encuentran en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Infantil Robert Reid Cabral, debido a la gravedad de sus quemaduras.
La familia informó que está procediendo legalmente y solicitó la intervención de las autoridades competentes para investigar las circunstancias del hecho y determinar posibles responsabilidades.
Mientras esperan la evolución médica de los tres afectados, sus familiares piden solidaridad y oraciones por su recuperación, tras una tragedia que ocurrió cuando apenas comenzaban a ocupar su nuevo hogar.

